
Él cumple el perfil de mujeriego y Liria es su primera novia. Su relación está a punto de romperse. Ella le acusa de ser un bruto y de no tener en cuenta sus necesidades sentimentales ni sexuales, de ir sólo a su satisfacción personal. Él asume su culpa y dice que tiene que aprender a tener novia.
Ella no se siente querida, se siente amenazada por él y sus relaciones sexuales se han reducido al mínimo.
La Academia es para ellos su última oportunidad.